Aproximadamente un tercio del tiempo diario se pasa trabajando y son muchas las personas que, pese a trabajar sentados y no tener que hacer, en principio, trabajos físicos pesados acaban por resentirse y notar ciertos dolores en determinadas zonas del cuerpo. Esto es debido, en gran parte, al hecho de permanecer mucho tiempo en una misma postura, pero también se debe a tomar determinados hábitos que no son saludables, como puede ser el mero hecho de que la postura en sí no sea la correcta. He aquí algunos de los consejos más interesantes para poder dar el 100% en la oficina sin que el cuerpo sufra por ello.Consejos para trabajar de forma saludable en la oficina

  1. Reposapies para la oficina. Muchas veces pasan desapercibidos pero quienes ya los emplean dan fe de que han notado la diferencia entre el antes y el después. Se trata de una pequeña inversión que supone dos cosas. Por un lado, ayuda al usuario a mantener una posición correcta de su cuerpo. Por otro, aporta comodidad y cuando uno se siente bien suele ser más productivo, lo que es un beneficio para sí mismo pero también para la empresa en la que se trabaja.
  2. La correcta elección de la silla. En realidad, va en consonancia con el punto anterior y aunque hay muchos modelos y ofertas en el mercado hay que atender a una serie de puntos clave para tomar la mejor decisión. La silla ha de ser ergonómica, que se adapte al cuerpo. También se tiene que poder regular su altura para que cualquiera pueda usarla de manera cómoda. El respaldo ha de ofrecer sujeción, sin por ello ser excesivamente rígido y tiene que contar con la opción de reposabrazos porque, sencillamente, hay quienes así lo prefieren.
  3. Luz. Siempre que se pueda hay que optar por la luz natural y, de no ser el caso o tener que trabajar de noche, siempre hay que asegurarse de que el espacio está bien iluminado. Pese a todo, es más que recomendable descansar la vista cada cierto tiempo para que ésta no acabe por resentirse.
  4. Limpieza. Hasta las cosas más pequeñas pueden marcar la diferencia y contar con un espacio de trabajo limpio también es una forma de mirar por la salud. Hay quienes son más o menos sensibles al polvo pero, en cualquier caso, el mero hecho de que todo esté limpio y ordenado suele ser beneficioso para ayudar a centrarse sólo en lo que se tiene que hacer, con cero distracciones.
  5. Aisla el ruido y mantén una temperatura adecuada. En la medida de lo posible hay que tratar de no tener una fuente de ruido cerca porque acabará por pasar factura. Al mismo tiempo, ni por exceso ni por defecto, hay que pasarse con el termostato. Entre los 20º y los 26º se consideran las temperaturas ideales.
  6. El buen uso del teclado y el ratón. El primero ha de estar en una inclinación de entre 0 y 25 grados. El segundo tiene que ser accesible con la mano en posición relajada. Sino, la muñeca, la mano y/o el antebrazo acabarán por resentirse.

Consejos para trabajar de forma saludable en la oficina