Muchas veces cuando queremos materializar un cambio radical de look, nos planteamos dar un nuevo aire a nuestro peinado. Cortar por lo sano, ponernos extensiones o cambiar el color del pelo suelen ser algunas de las acciones más utilizadas para ello.
El color de pelo es algo muy personal. Según los datos de un estudio realizado por Health & Beauty, aproximadamente un 60% de las españolas tiene el cabello teñido, y de éstas, 1 de cada 2 lo hacen para sentirse más atractivas. Asimismo, la mayoría de las mujeres de entre 41 a 64 años lo hacen para sentirse mejor que cuando tienen canas.
En general las mujeres demuestran tener un elevado concepto de sí mismas en función del color de su cabello, aunque son las mujeres con tonos castaños las que citan con menos aspectos positivos de sí mismas (bueno, es solo un estudio y según mi opinión no se ajusta a la realidad). Pero sigamos con las conclusiones:
¿Cómo son consideradas cada una de ellas según su color de cabello: moreno, rubio, castaño y/o pelirrojo? (Ya ni voy a hablar sobre las nuevas modas en color como rosa, azul o violeta. Eso lo dejo para otro post).
Veamos:



El problema de los sulfatos reside en que su acción limpiadora es muy fuerte y deja muy reseco el cabello y el cuero cabelludo ya que también remueve sus aceites naturales, por eso, después del champú de toda la vida, el pelo se siente duro y tosco como un estropajo, ¡y ahí comienzan los problemas!.