La sangría es una de las bebidas más populares en verano. Normalmente su fórmula original consiste en una bebida ligera con alcohol, hecha con vino tinto (o cava en su versión más chic), zumo de fruta, ron, trozos fruta y azúcar.

Mi propuesta para hoy es una variante de la receta tradicional preparada a base de té negro, convirtiéndola en un apetecible y saludable refresco sin alcohol, ideal para tomar a cualquier hora.

Ingredientes para 3 ó 4 personas:

Té negro Darjeeling

1 limón

1 naranja

1 pomelo

1 melocotón natural

½ piña natural

azúcar moreno

Preparación:

Exprimir el limón y el pomelo. Reservar el zumo.

Pelar la naranja, separar los gajos y trocearlos a dados.

Pelar el melocotón y la piña y cortarlos a dados.

Verter en un recipiente el zumo del limón y el pomelo y añadir los dados de fruta y una cucharada de azúcar moreno.  Dejar macerar la mezcla durante media hora como mínimo.

Preparar un litro de té negro bien cargado (a mi me encanta el Darjeeling, pero puede usarse alguna otra variante de té negro) y dejar enfriar en la nevera.

Pasado el tiempo de reposo y enfriamiento, verter el té negro en el recipiente con la fruta y el zumo. Dejar reposar en la nevera media hora más.

Rectificar de azúcar (en función de si os gusta la bebida muy dulce o no) y servir en un vaso largo con varios cubitos de hielo mezclados entre algunos dados de fruta.  Se puede decorar  con una rodaja de limón y alguna hoja de menta. Ya me contaréis que os ha parecido!!!

¿Y vosotros? ¿Qué os parece esta variante de la típica sangría? ¿Conocéis alguna otra versión que queráis compartir conmigo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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