El nombre de Lucía significa «luz» 

Es la santa patrona de la vista y también es de los pobres, los ciegos, de los niños enfermos y de algunas ciudades. También es patrona de los campesinos, electricistas, chóferes, afiladores, cortadores y escritores y de la ONCE.

La leyenda de Santa Lucía cuenta que nació en Siracusa, Sicília, alrededor del año 283.  Se dice que su madre Eutychia, sufría de hemorragias, por lo que su hija Lucía la llevó a ver el cadáver de la virgen-mártir Santa Ágata, la patrona de las hemorragias,  donde recibió un alivio. 

Lucía, que había sido prometida a un joven romano, usó esta oportunidad para tratar de convencer a su madre que no debía casarse porque había dedicado su virginidad a dios. Al enterarse, el prometido se enfureció por el desprecio y la denunció ante la ley. 

El Gobernador de Sicilia, Paschius, la condenó a un prostíbulo, pero ella se rehusó a cumplir la pena, y por consiguiente, el castigo se cambió por la pena de muerte. Según la leyenda, dicen que trataron de quemarla pero al no conseguirlo, optaron por ejecutarla usando una espada, aunque, mientras Lucía todavía estaba siendo juzgada, los guardias  le sacaron los ojos, por lo que perdió la vista, pero antes de morir la volvió a recuperar milagrosamente, he aquí la razón por la cual la llaman la patrona de los ojos y de la vista.  Murió un 13 de diciembre del año 304.

Según la leyenda, el cuerpo de Lucía, mártir siracusana (13-12-304), conservado intacto hasta nuestros días, después de haber sido cedido a Constantinopla (1040) fue nuevamente traído a Italia durante la cuarta cruzada. Desde hace más de siete siglos, Venecia lo guarda celosamente. En 1955, por expreso deseo del Patriarca Cardenal Roncalli (futuro Juan XXIII), el rostro de la santa fue cubierto con una máscara de plata.

El sarcófago de cristal expuesto bajo el altar, se encuentra en la Iglesia de los Santos Geremías y Lucia. Allí, la Santa es venerada por creyentes que la visitan para  prenderle velas y pedirle favores…

En Barcelona, la parte delantera de la catedral y la plaza de la Sagrada Familia se convierten en un mercadillo de belenes, con motivo de la Fira de Santa Llucia. La patrona de modistas y costureras recibe en su capilla de la catedral la visita de muchos devotos el día 13 de diciembre. Los más afortunados podrán besar la imagen de la Virgen, preparada para la ocasión especial. 

A pesar de que el homenaje a Santa Lucía se celebra el 13,  la feria de belenes cada año se abre al público más pronto.  En la Plaza de la Catedral, de Barcelona, se colocan multitud de paradas con todo lo necesario para hacer el pesebre, («caganers» incluidos), árboles naturales, artificiales,  adornos navideños,  paraditas con los típicos «tiós», y todo lo necesario para la Navidad. Ah, y nunca faltan las paraditas en qué se venden «las ramas de la suerte» para que traigan fortuna, prosperidad y felicidad a sus portadores. La tradición dice que hay que regalarlo y te lo tienen que regalar para que surja efecto……

Cambiando de tercio, y cercano a estas fechas, el sistema Theta Tauri, (un sistema de estrellas doble llamadas Theta 1 y Theta 2, con una separación fácilmente distinguible sin ayuda telescópica), llega a su punto máximo de altura sobre el horizonte. Este sistema de estrellas, Theta Tauri es conocido popularmente como «Los Ojos de Santa Lucía».

 Sobre el 13 de diciembre, Theta Tauri (Los ojos de Santa Lucía)  alcanzan su punto máximo de elevación en el horizonte. En Centroamérica «Los ojos de Santa Lucía» se encuentran sobre el cenit, el punto arriba de nuestras cabezas.

De ahí la figura mítica y la tradición oral toman un sentido material y significativo, expresadas sugestivamente en la plegaria que los fieles hacen a Lucía de Siracusa. «Concédenos desde el cielo que nos envíe Dios sus luces para ver siempre lo que debemos hacer, decir y evitar…»

En definitiva, Feliz día a todas las Lucías y a todos los que celebren este día!!!

Quedan inauguradas las «Fiestas Navideñas»!!!!

Besos desde mi blog!!!!