Los retoques o cirugía en el rostro es algo que cada vez nos sorprende menos. O más. En función de cómo queramos asumirlo. Casos como el de Renée Zellweger irreconocible tras su paso por el quirófano, han dejado la estela de “hacerse un Zellweger”, como lo que ha sucedido con Uma Thurman, cuyo caso ha corrido como la pólvora por internet en pocas horas.

Después de leer un interesante artículo en el que se cuestionaba el injusto juicio a la cara de Uma Thurman, mi opinión, es que seguramente sí que ha utilizado botox y algún que otro toquecillo sutil para disimular el paso del tiempo, (su expresión sin arrugas en la frente lo denota fácilmente), pero el cambio tan radical en su rostro que mostró el 9 de febrero en la fiesta de presentación de THE SLAP, la nueva serie de la NBC  en la que trabaja,  se debe a un mal maquillaje más que a un exceso de lifting o cirugía en las mejillas.

Ahí va mi montaje mi montaje casero (hoy no tenía tiempo para entretenerme con el photoshop) con el que baso mis suposiciones:

Foto actual vs una de hace unos años

Foto actual vs una de hace unos años

Las mismas fotos, pero superponiendo los ojos, cejas y boca maquillados como en ella es habitual

Las mismas fotos, pero superponiendo los ojos, cejas y boca maquillados como en ella es habitual

Uma, rubia y con unos ojos no demasiado prominentes, en esta ocasión prescindió de rimmel y khol negro en su mirada, lo cual empequeñeció todavía más sus ojos ya de por sí no demasiado grandes.

Por otra parte,  maquilló demasiado sus cejas (se ven demasiado prominentes u marcadas). Si a eso le sumamos unos labios color rojo pasión XXL, definidos hasta el último milímetro, más una melena totalmente “aplastada” o engominada hacia atrás y sin su característico flequillo (ella suele peinarse con más volumen en la raíz del cabello), dan como resultado el desastroso resultado que mostró en las fotos. Pero de ahí a “transformar su rostro” de un plumazo, pues mira por dónde, creo que no. En todo caso, el tiempo lo dirá.

El falso efecto Uma Thurman o la cirugía invisible que se impone entre los famosos

La misma foto con los diferentes maquillajes ¿No os parece otra?

Los retoques faciales se han vuelto progresivos y discretos, en lugar de los labios exagerados y frentes sin expresión de hace unos años.  La última tendencia en cirugía estética es frenar los signos del envejecimiento y parecer lo más natural posible, la llamada cirugía invisible, según un análisis del doctor Pier Francesco Mancini, director de Cirugía Plástica y Estética en las Clínicas CRES.

«Si observamos a los candidatos a los Óscar a lo largo de los años comprobamos que los labios exagerados, los pómulos hinchados y las frentes sin expresión han ido dando paso a retoques más suaves, que logran dar un aspecto más joven pero, al mismo tiempo, permiten conservar la expresividad del rostro e incluso manteniendo algunas arrugas«, explica el doctor Mancini. Uno de los ejemplos es la actriz Nicole Kidman, que «ahora luce un rostro más natural que cuando, hace unos años, decidió recurrir a la toxina botulínica sin medida».

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Para lograr este efecto natural, los especialistas en cirugía estética combinan diferentes técnicas quirúrgicas y de la medicina estética, como el lifting endoscópico, la eliminación de las bolsas de los ojos, la toxina botulínica, las mesoterapias con multivitaminas y los rellenos de ácido hialurónico en diferentes densidades. El objetivo es frenar el paso del tiempo y conservar los rasgos naturales de la persona, los que la identifican ante los demás. En esta tendencia a lo natural, se aprecia un incremento del uso de materiales autólogos del paciente, como grasa corporal y bioestimulación autóloga con factores de crecimiento.

Entre las características de la denominada cirugía invisible hay que resaltar que los demás no puedan señalar un retoque específico y que el cambio no sea brusco. «Lo ideal es empezar a retrasar el envejecimiento a partir de los 30 años y se vayan corrigiendo problemas poco a poco. Es más difícil conseguir una cara juvenil y natural con 65 años, sin que antes se haya hecho nada. Lo mejor es corregir los cambios de la edad, devolviendo las estructuras anatómicas a su sitio«.

La cirugía estética debe tratar de recolocar los tejidos que sufren el efecto de la gravedad a lo largo de los años y de reducir la acción de algunos músculos responsables de las arrugas, según el doctor Mancini. Sin embargo, debe combinarse con otras técnicas menos invasivas para lograr una piel más turgente y luminosa, como bioestimulación autóloga con factores de crecimiento, las vitaminas intradérmicas y los láseres no abrasivos, encargados de eliminar manchas y mejorar la piel. (Pero cuidadito al elegir el centro en donde vamos a realizar los tratamientos. Muchos prometen resultados maravillosos, pero no todos cumplen su cometido. Este es un tema interesante para otro post).

En el caso de los pechos, la cirugía estética más demandada en el mundo, la tendencia entre las famosas es, a diferencia de hace unos años, conseguir «bustos acordes con la silueta de la persona, que permitan lucir escote sin que parezcan artificiales«, afirma este especialista. Victoria Beckham es una de las celebridades que decidió reducir el tamaño de sus implantes mamarios en busca de una mayor naturalidad. «Las mujeres tienden, cada vez más a pedir los pechos de tamaños acordes a su cuerpo y no los que nunca podrían parecer suyos», resalta el doctor Mancini.

En los hombres, las bolsas en los ojos se eliminan, con blefaroplastia, sin modificar la expresión, como hizo George Clooney, y se rellenan arrugas profundas, pero «se conservan algunas líneas de expresión«, comenta. La excepción a esta tendencia es el caso del actor Sylvester Stallone o Mickey Rourke.

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España es el cuarto país del mundo en procedimientos de rejuvenecimiento facial no invasivos, según datos de la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos, con 28.326 intervenciones en 2013. Sólo la preceden Estados Unidos, Brasil y México. La misma posición ocupa en el ranking mundial en otros procedimientos no quirúrgicos como peeling químico, resurfacing con CO2 Y dermoabrasión. En 2013 se realizaron en nuestro país 93.578 intervenciones de toxina butulínica y 69.209 de rellenos reabsorbibles.

En 2013 se realizaron en España 213.000 intervenciones de cirugía estética. La intervención más demandada fue el aumento de pecho (38.820 en 2013), seguida de la liposucción (37.256) y la cirugía de la mirada (21.242). No está nada mal. ¿Y vosotros? ¿Qué opináis sobre los «retoques» para disimular o frenar el paso del tiempo en el rostro y cuerpo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!!