Una de las operaciones más comunes actualmente es la de aumento de pecho. Si bien es cierto que es una operación que no acarrea muchos riesgos, sí es importante tener unos cuidados específicos durante el postoperatorio de aumento de pecho

Cuidados después de la operación

El postoperatorio de una mamoplastia puede ser incómodo y molesto, especialmente los primeros días. Es importante tener esto en cuenta para no alarmarse en exceso: las molestias son habituales pero irán remitiendo conforme pase el tiempo.

Por ello, realizar una serie de cuidados y seguir las recomendaciones dadas por el especialista no solo conseguirán que ese proceso sea más llevadero, sino que permitirá que los resultados de la operación sean los esperados.

Estos consejos no son laboriosos ni complicados y se pueden resumir del siguiente modo:

  • Utilizar el sujetador quirúrgico que te facilitarán en la clínica. Este es un sujetador muy concreto que permite dar forma y posición al pecho. Solo debe dejar de utilizarse este modelo cuando lo indique el profesional.
  • No elevar los brazos más allá de la altura de los hombros.
  • Mantener reposo relativo (no coger peso o hacer deporte), especialmente la primera semana, aunque algunas actividades pueden requerir de más de un mes para su reanudación.
  • Permanecer en posición semisentada, colocando almohadas en la espalda para poder reposar adecuadamente los primeros días.
  • Si el dolor es persistente, y así te lo ha indicado el profesional, deberás tomar analgésicos que ayuden a reducirlo. En caso de no funcionar, consulta de nuevo con el cirujano para que te ofrezca un tratamiento más adecuado.
  • No mojar las heridas del pecho tras la operación y evitar el contacto con agentes externos.
  • Mantener una higiene adecuada para poder curar las heridas y evitar, así, evitar infecciones.
aumento de pechos

Estas son, por tanto, las recomendaciones habituales. Pero es necesario valorar cada día cómo evoluciona la zona e incluso el propio cuerpo. De este modo, si se observan anomalías, si se sufre fiebre o se padece un dolor muy intenso, debe contactar con el médico inmediatamente.

Tras los primeros días, se tendrá la primera visita con el cirujano para ver cómo evoluciona el postoperatorio. En esa cita, él mismo será el encargado de decir cuáles van a ser los pasos a seguir próximamente e indicará, si es necesario, alguna nueva recomendación.