El avión es uno de los uno de los métodos de transporte más habituales, para los que hayan planificado las vacaciones a lugares más lejanos de lo habitual.

 

Si el vuelo tiene una duración superior a cuatro horas, el riesgo a sufrir trombosis se duplica, según la OMS. «Es lo que se conoce como el Síndrome de la Clase Turista».

 

Se ha demostrado que independientemente de la clase en que se viaje (turista, business o first class), el riesgo de trombosis es el mismo, ya que la causa del mecanismo de la trombosis en los viajes largos puede ser debida a la falta de ejercitación o movimiento de las piernas en un prolongado tiempo y la deshidratación o a factores predisponentes (personas con problemas circulatorios o las diagnosticadas con enfermedades hematológicas, entre otros).

 

Aquellos que padezcan alguna de estas enfermedades, es aconsejable que  consulten a su especialista antes de emprender un viaje largo, para que les proporcionen recomendaciones y consejos específicos según su caso.

 

Los síntomas de este Síndrome pueden manifestarse con posterioridad al vuelo en forma de hinchazón, dolor, o bien hormigueo en las extremidades. Se recomienda acudir al médico para que en caso de haberse iniciado un coágulo prescriba la medicación adecuada.

Según el Dr. Xavier Puncernau, (especialista en salud vascular del Centro Médico Teknon), las recomendaciones a seguir son:

 Llevar ropa y calzado cómodo. La ropa se aconseja que no sea ajustada

 Beber con regularidad pequeñas cantidades de agua, para evitar la deshidratación

Si es posible, pasear cada una o dos horas.

 Realizar círculos con el tobillo: girando ambos, uno en el sentido de las agujas del reloj y el otro al contrario, con la punta de los pies en el suelo y los talones alzados.

 Realizar flexiones de pies: apoyando el talón en el suelo y levantando la punta hacia arriba.

 ¿Cuál es vuestro destino de vacaciones este año?
¿En que medio de locomoción vais? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!