¿Qué es el ibuprofeno? ¿Medicamento o suplemento? Puede parecer un juego o tontería, pero los medicamentos siempre deben ingerirse bajo supervisión médica para evitar las contraindicaciones

¿Qué es el ibuprofeno?

El ibuprofeno es un fármaco de acción rápida, comúnmente utilizado para aliviar síntomas como dolores, inflamaciones o fiebres. Los ibuprofenos forman parte del grupo de los antinflamatorios no esteroideos o AINEs y están destinados a disminuir las inflamaciones que generan diferentes dolores, pero ¿qué ocurre cuando comienzan a tomarse de manera regular? Los efectos secundarios empiezan a aflorar, creando malestar en los pacientes.

que es el ibuprofeno
¿Qué es el ibuprofeno?

Efectos secundarios del ibuprofeno

Desde hace un tiempo se viene alertando acerca de los posibles efectos secundarios del ibuprofeno sobre la salud. Hasta hace poco se hablaba de él como si fuera un analgésico inocuo, pero lo cierto es que cada vez más están saliendo a la luz diferentes motivos para replantearse la toma tan asidua de este fármaco.

¿Qué es el ibuprofeno?
¿Qué es el ibuprofeno?

Efectos secundarios del ibuprofeno en el sistema digestivo

Su ingesta puede afectar al sistema digestivo: irritación del estómago, malestar intestinal, etc. También puede llegar a causar úlcera péptica. Por ello, siempre se debe tomar después de haber comido, para que el alimento amortigüe sus efectos.

Si tenéis el estómago sensible o delicado es mejor consultar con el médico antes de tomar iboprufeno, o bien tomarlo combinado con algún protector gástrico (Bajo receta médica).

El ibuprofeno y otro AINES, por su mecanismo de acción, pueden producir efectos no deseables en el organismo y, muy especialmente, en el aparato digestivo. Entre ellos cabe destacar la producción de lesiones en la mucosa que recubre la superficie interna de todo el tubo digestivo, en especial del estómago y duodeno, pudiendo llegar a provocar la aparición de erosiones o úlceras que pueden llegar a sangrar, causando una hemorragia digestiva, o incluso a perforar la pared del órgano donde asientan.

Esto se produce porque debilitan unas proteínas (enzimas) esenciales para mantener íntegra la mucosa digestiva y para otras funciones del organismo como la función renal. Por ello, también pueden alterar la función de los riñones en algunos pacientes que tienen alguna enfermedad predisponente como por ejemplo la cirrosis hepática. O sea que mejor no abusar de ellos y menos sin haber consultado con un doctor.

Riesgo cardiovascular e iboprufeno

El corazón y el sistema circulatorio también se resienten con su uso. Se ha comprobado que incrementa el riesgo de infarto de miocardio, el de ictus y de trombosis.

Según el estudio publicado en el British Medical Journal en 2016, más de 92.000 pacientes que ingresaron por insuficiencia cardiaca fueron tratados con antiinflamatorios no esteroideos en las dos semanas anteriores a su ingreso. Tras comparar los datos con aquellos ingresos por insuficiencia cardiaca que no habían tomado NSAIDs, se estableció que 20% del total de los ingresos por insuficiencia cardiaca podían atribuirse al uso de estos medicamentos. (Fuente NorteHispana)

Por esta y otras razones, el ibuprofeno no está indicado para aquellas personas que tienen problemas sanguíneos o de corazón, ya que podría afectar a su salud negativamente (A no ser que sea el médico el que se lo administre por algún motivo especial).

Iboprufeno y Aumento de la presión arterial

El compuesto activo del ibuprofeno aumenta la presión arterial y el riesgo de insuficiencia cardíaca. Un estudio realizado en el marco del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra concluyó que la ingesta de ácido acetilsalicílico y otros analgésicos durante dos o más días a la semana aumenta el riesgo de hipertensión, por lo cual no es muy recomendable sobrepasar su consumo más de tres días sin un control médico.

Los AINE (Antinflamatorios No Esteroides, como el ibuprofeno) pueden aumentar la presión arterial y antagonizar los efectos de los fármacos antihipertensivos, con las consecuencias clínicas adversas que de ello pueden derivarse.

Son necesarios más estudios para aclarar si existen diferencias entre los distintos AINE en su capacidad de producir hipertensión y cuáles serían los grupos de pacientes con mayor riesgo de padecer este efecto indeseable. Sin embargo, esta información revela la necesidad de vigilar las cifras de presión arterial durante el tratamiento con AINE, sobre todo en pacientes hipertensos, así como de advertir a estos últimos que no tomen un antiinflamatorio sin consultarlo previamente con su médico.

Fuente: https://www.icf.uab.cat/assets/pdf/productes/bg/es/bg72.94e.pdf

Iboprufeno y Efectos secundarios en los riñones

Si se padecen problemas renales estos fármacos son contraproducentes. Una ingesta habitual perjudica los riñones y eleva el riesgo de padecer trastornos que pueden desembocar en insuficiencia renal.

Además, no están indicados para personas mayores de 65 años, ni para aquellas que tengan un tratamiento de anticoagulantes, pues podría provocarles muchos problemas de salud. Las mujeres embarazadas son también un sector de la población de riesgo en la ingesta de ibuprofeno.

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