Con la llegada del verano es muy apetecible practicar yoga al aire libre,  lógicamente, evitando las horas de sol intenso, (a partir de las diez de la mañana hasta las ocho de la tarde), siendo los momentos ideales para su práctica, durante la salida o la puesta del sol, que es cuando hace menos calor.

Playa, montaña, terraza, parque o hasta en el césped junto a una piscina.

Todo vale. Lo importante es estar en contacto con la naturaleza (o casi), si más no, lo importante es realizarlo al aire libre. En ese caso hasta podríamos incluir las terrazas y azoteas. ¿Por qué no?

Uno de mis ejercicios de yoga favoritos, que puede ser perfecto para una sesión de yoga al aire libre es el Saludo el sol.

El Saludo al sol está compuesto por una combinación de asanas (posturas de yoga) que calienta y flexibiliza a todo el cuerpo.

El Saludo al Sol suele estar formado por una serie de doce posturas de yoga, que se repiten un determinado número de veces (entre seis y doce repeticiones).  Es un ejercicio tan completo, que puede considerarse como una sesión de yoga plena (en función de como se lleve a cabo, claro).

Los ejercicios se realizan siguiendo el ritmo de la respiración y meditación, lo cual sirve para mejorar la salud y la tonificación corporal, ya que ejercita todos los músculos corporales, le da flexibilidad a la columna vertebral y contribuye a serenar la mente.

Un apunte importante que muchas veces se deja de tener en cuenta, pero en este caso  y si váis a practicar yoga al aire libre,  el Saludo al Sol debéis realizarlo de cara al sol (de ahí su nombre). Os recuerdo la secuencia del ejercicio.  Es la siguiente:

De pie, con la espalda y la cabeza recta pero relajada y los pies juntos, espirad uniendo las palmas de las manos.

Inspirad y estirad los brazos por encima de la cabeza, arqueando el cuerpo hacia atrás.

Espirad y colocad las manos planas en el suelo, con las rodillas rectas, intentando tocar las rodillas con la nariz.

Inspirad y estirad al máximo una de las piernas hacia atrás.

Estirad las dos piernas y aguantad la respiración.

Espirad y flexionad las rodillas hasta tocar el suelo.

Inspirad, bajad la cadera e inclinad la cabeza hacia atrás.

Espirad y levantad las caderas.

Inspirad y situad una pierna entre las manos. Bajad la otra rodilla al suelo.

Levantaos y espirad con los pies juntos, estirando las piernas.

Inspirad y estirad los brazos por encima de la cabeza, arqueando el cuerpo hacia atrás.

Inspirad mientras volvéis a la posición inicial.

¿Y vosotros? ¿Habéis hecho alguna vez yoga al aire libre? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Os gustaría practicar una sesión de este tipo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog