Hace días que no hablo en mi blog a cerca del ejercicio físico.

Nunca pararé de hablar de los beneficios y efectos funcionales que pueden aportar la práctica regular del mismo. Tanto vale una sesión de yoga (o pilates), ir en bicicleta, correr, bailar, jugar a tenis, etc.. Sea lo que sea. Es necesario «mover» el cuerpo.

Quizá, para comprender mejor la importancia del ejercicio físico, es necesario explicar cuáles son su efectos y beneficios sobre las diferentes partes del cuerpo. Veamos:

Aparato respiratorio: El esfuerzo físico implica de forma muy evidente de este aparato, que se manifiesta en un aumento del ciclo respiratorio (inspiración /espiración) y un mejor funcionamiento de los órganos directamente relacionados con él ( pulmones, bronquios y alvéolos).


Aparato cardio-circulatorio
, El corazón representa el centro de un sistema cerrado constituido por estructuras diversificadas (venas, arterias y capilares) y cumple la función de dar el impulso necesario para que la sangre pueda llegar a las diversas partes del cuerpo.

El ejercicio físico permite mejorar la eficacia cardio-circulatoria actuando sobre los músculos que, favoreciendo el impulso de la sangre hacia el corazón mediante la compresión de las venas, se hacen más elásticos y estimulan un mejor aflujo sanguíneo.

Articulaciones. El ejercicio físico actúa sobre las articulaciones y sus componentes haciéndolas mas eficientes, elásticos y resistentes


Esqueleto
. El movimiento estimula el crecimiento en longitud y anchura de los huesos, aumentando su resistencia y previniendo en el caso de las mujeres, la temida osteoporosis.

Musculatura. El ejercicio físico permite mejorar la elasticidad y resistencia de los músculos a la vez que ayuda a eliminar tensiones.

Aparato digestivo. Los procesos digestivos mejoran su funcionalidad como consecuencia de la actividad física. La respiración a través del movimiento del diafragma ayuda notablemente al proceso digestivo favoreciendo el movimiento intestinal.

El movimiento y la elasticidad que el ejercicio confiere a la musculatura del abdomen ayuda al tránsito intestinal, algo muy importante para aquellos que padecen estreñimiento.

Sistema nervioso. Con la práctica del ejercicio físico se adquiere la capacidad de concentración, mejorando la calidad del movimiento haciéndolo mas económico, eficaz y coordinado.

Con el tiempo aumenta la relajación global del cuerpo, lo que influye positivamente en la actitud general del individuo.

Equilibrio psicológico. Existe una gran relación entre la actividad motora y la mental. El movimiento aumenta el rendimiento intelectual, la elasticidad mental y la respuesta de los estímulos

Los estados emocionales (alegría, felicidad, tristeza,  etc..) se pueden estimular y controlar a través del ejercicio físico. Una carrera, un chapuzón, o una sesión de yoga pueden servir para «descargarse» después de una jornada de trabajo estresante.

También aumenta la autoestima, ya que aprender a gestionar, controlar y mejorar las propias capacidades, ayuda a sentirse «en forma» y bien con uno mismo.

Para que todo lo anterior surja efecto, es necesario marcar un objetivo. Un programa de ejercicio físico debe potenciar la fuerza física, la capacidad aeróbica y la movilidad articular y la flexibilidad. Aquí, no todo vale!!

Pero eso lo dejo para otro post…

Besos desde mi blog!!!