¿Recordáis que hace unos pocos días os hablé de un amigo que se había lesionado en la rodilla (tendinitis) por haberla sobrecargado al animarse a correr 10 kilómetros sin haber entrenado previamente y sin estar acostumbrado a ello? Ya os he comentado varias veces que el entrenamiento para la carrera debe ser gradual, progresivo y adaptado a cada persona.

Es conveniente planificar un plan de entrenamiento con el que nos sintamos cómodos y vayamos notando los progresos en nuestras marcas, poco a poco.

En mi caso, empecé hace cuatro meses, corriendo cuatro o cinco kilómetros en algo menos de media hora y mi último tiempo (del domingo pasado) fue algo más de diecinueve kilómetros en dos horas clavadas. El progreso ha sido excelente, pero he ido paso a paso; he utilizado un equipo para correr que me ha facilitado la tarea y «toco madera», ya que por el momento no me duele nada  y casi ni he tenido agujetas….

En estos días que he estado corriendo en la calle, parques y montaña, he visto a personas con zapatillas de paseo (¿Recordáis las típicas Victoria de verano?) o bien con zapatillas super viejas que están pidiendo a gritos su jubilación y en cuanto a la vestimenta, más de lo mismo.  El tema da tanto de sí, que prefiero dejarlo para otro post….

Volviendo al tema principal,  hablando con mi amigo sobre su tendinitis y las posibles consecuencias para volver a correr, me comentó que el médico le había dicho que si quería volver a entrenar para una carrera, debía empezar desde cero y volver a aprender a correr, o sino debería olvidarse del jogging ya que su rodilla siempre se acabaría manifestando si seguía corriendo incorrectamente.

¿Cómo? ¿Correr mal? Me quedé petrificada con sus palabras, pero me hicieron recordar eso es lo que estoy haciendo yo misma. En mi preparación para la media maratón, Fernando, mi entrenador, me está enseñando a correr para evitar lesiones.

Una de las cosas que hemos hecho durante los días que entrenamos juntos, es un análisis de mi carrera. Pedro, el fisioterapeuta , filmó a cámara lenta mis pisadas mientras corría descalza y con las dos zapatillas que hasta ahora estaba usando para correr.

Después de estudiarlo y visionarlo pudimos ver que mi cadera se ladeaba hacia el lado izquierdo y por consiguiente la pierna y rodilla izquierda sufrían las consecuencias en el impacto. En función de las zapatillas, la cadera, pierna y rodilla izquierda se ladea más.

Mediante una serie de vídeos grabados en cámara lenta, fotografía y demás prácticas que ya os iré mostrando, Pedro pudo analizar los fallos en mi marcha. Esto le dió información a él y a Fernando, para así trabajar de una manera más específica y efectiva sobre mi entrenamiento.
Mi objetivo sigue siendo una media maratón y me he decantado por las otras ya que en mi caso mejoran la pisada. Para corregir el problema con mi rodilla izquierda, Fernando ya se ha puesto manos a la obr

¿Y vosotros? ¿Creéis que vuestra marcha es correcta?¿Habéis prestado atención a cuáles son vuestros errores en la carrera?  ¿Habéis tomado medidas para corregir vuestras pisadas? ¿Habeis sufrido alguna lesión o problema muscular en los entrenamientos? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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