Primero estaba Hygge, y ahora desemboca esta nueva «corriente» conocida como niksen, una filosofía holandesa simple para cualquiera que busque reducir la velocidad, relajarse y soñar despierto.

El niksen —el poder de la pausa— es la contradictoria respuesta neerlandesa a prácticamente cualquier problema. Visto así, suena bien. Y cuando comienzas a practicarlo. Mejor que mejor.

NIKSEN, el libro, sus consejos y cómo leerlo

Y para ello, nada mejora que la lectura del libro con el nombre de cabecera que acaba de desembarcar en España. La estructura del libro es interesante, con un estilo de escritura divertido, agradable de leer e informativo. Realmente hay algo para todos. Un montón de consejos y tareas de la vida real, hechos e investigaciones científicas e historias personales del autor en el medio. ¿Sabéis como lo leo a veces? Abriendo una página cualquiera y aplicando ese “consejo” lectura o lo que sea, en el momento. Os animo a probar.

En este libro, la experta holandesa en mindfulness Annette Lavrijsen (ya nos sorprendió con su anterior obra Shinrin yoku o el poder del bosque) nos muestra cómo, a través de la práctica diaria y siguiendo los ejercicios internos, nos sentiemos más cómodo con nosotros mismo, con el silencio y obtendremos las innumerables recompensas de NIKSEN.  

Es hora de un poco de sabiduría holandesa: descubrir cuándo, cómo y por qué no hacer nada con NIKSEN, la filosofía holandesa O EL ARTE DE NO HACER NADA que está tomando al mundo por asalto.

Niksen literalmente significa no hacer nada, pero no creáis que es lo mismo que aburrimiento o pereza. niksen te ayuda a liberarte de la rutina diaria del trabajo, las demandas familiares y la presión social, para liberarte del estrés y simplemente … detenerte.

¿Cómo usar el NIKSEN?

Usando este libro para cultivar niksen, puedes llegar a:

Encontrar nuevas formas de relajarte, reducir el estrés y combatir el agotamiento

Destruir los mitos de que estar siempre demasiado ocupado

Comunicar honestamente tus propios límites y restablecer tus prioridades

Crear un santuario zen donde tú eres lo más importante

Dominar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal

Impulsa tu creatividad, estado de ánimo e incluso productividad

Aprender a disfrutar las pequeñas pausas de la vida.

No es lo más fácil para comprometerse al principio; estamos acostumbrados a que cientos de temas, cosas, preocupaciones o personas consuman nuestra atención y nuestro día a día, sin tomar las riendas de nuestro tiempo (y vida)

meditating with candles and incense

Niksen y mindfulness

Puede que te preguntes si el niksen es una corriente más dentro del mindfulness. La respuesta es:

no exactamente. Es posible que ya hayas probado el mindfulness antes, que hayas tomado clases y armado un santuario en casa, con sus cojines, velas perfumadas y listas de reproducción confeccionadas a base de mantras sosegados.

Pero, sinceramente, ¿cuánto has perseverado? No serías la primera persona que abandona mucho antes de que la iluminación pueda siquiera intuirse. Dominar el mindfulness requiere trabajo duro y perseverancia. El niksen, sin embargo, es muchísimo menos complicado.

Esta disciplina no obliga a doblar las extremidades entumecidas hasta lograr una perfecta postura del loto o a entrenar la mente hasta que ésta deje de divagar.

De hecho, el niksen no obliga a nada salvo a que te permitas a ti mismo un momento durante el cual no hacer nada, sin ningún objetivo o propósito específico. Y es aquí donde se vuelve especialmente interesante.

Niksen y el pensamiento de far niente

El niksen admite cualquier pasatiempo reconstituyente que ayude a apartar del pensamiento las preocupaciones del día a día, no requiere de nada en especial ni ocupa espacio mental, y es absolutamente inútil en lo que, a generar beneficios económicos, ponerse en forma o medrar socialmente se refiere.

Sé que para el profano esto podría interpretarse como simple holgazanería, incluso puede parecer algo antisocial. Pero pensémoslo así: ya sea en lo relativo a la mejora de la creatividad y la autoestima, o a la conciencia de uno mismo y la reducción de la ansiedad, no hacer nada posee las mismas cualidades beneficiosas que el mindfulness, salvo que se obtienen con mucho menos esfuerzo.

Cuando nos habituamos a tomarnos un momento para descansar, aumentan las probabilidades de convertirnos en personas más felices, padres más relajados, trabajadores más eficientes y mejores amigos

Puede que el niksen no sirva a un propósito concreto —no hará aumentar tu cuenta bancaria o tus redes sociales, ni mejorará tu figura—, pero muchas investigaciones ya apuntan en sus resultados a mejoras en la productividad, la creatividad, la salud y la felicidad derivadas de no hacer nada

¿Te apuntas a NO HACER NADA? Estaré encantada de leer tus comentarios en nuestra página de FACEBOOK VIVIR BIEN ES UN PLACER