La deficiencia de vitamina C en personas con infecciones respiratorias es muy frecuente. Esto ha llevado a los investigadores a pedir que se analicen los niveles en pacientes con Covid-19, así como considerar su suplementación por vía intravenosa u oral.

Investigadores del Reino Unido, Nueva Zelanda y EE. UU han confirmado, según un estudio, que la deficiencia de vitamina C sérica (≤11 μmol / l) en pacientes hospitalizados con COVID-19 es común. Por ejemplo, uno de los estudios realizados en Nueva Zelanda encontró que los pacientes con neumonía tenían un nivel más bajo de vitamina C en comparación con los controles sanos. Es más, los pacientes que permanecían en la UCI tuvieron deficiencias aún más graves.

Por otro lado, un estudio de Barcelona encontró que 17 de 18 pacientes con COVID-19 en la UCI tenían deficiencia de vitamina C. Mientras tanto, los resultados de un estudio en Colorado (EE.UU.) apuntan que todos los pacientes con COVID-19 en la UCI tuvieron niveles bajos de vitamina C. En caso de Colorado, aquellos que no sobrevivieron a la infección también mostraron niveles mucho más bajos de este nutriente, la mitad de ellos con niveles de deficiencia manifiesta como se encuentra en el escorbuto.

Deficiencia de vitamina C

En este sentido, los investigadores dijeron que los niveles séricos de vitamina C en humanos disminuyen rápidamente en condiciones de estrés fisiológico. En referencia a la COVID-19, los autores del estudio añadieron que “la vitamina C podría ser una terapia complementaria potencial con su buen perfil de seguridad y bajo coste”.

Los investigadores han subrayado la importancia de evaluar el estado de vitamina C de los pacientes y tratar en consecuencia con el uso intravenoso dentro de las UCI o suplementos de vitamina C vía oral con dosis entre 2 y 8 gramos al día, en personas hospitalizadas e infectadas.

Cabe destacar que se trata de una vitamina que posee efectos antioxidantes, antiinflamatorios e inmunomoduladores. Asimismo, la evidencia hasta la fecha indica que este nutriente en formato oral podría reducir la incidencia y duración de las infecciones respiratorias. La vitamina C intravenosa (2-24 g / d) también se ha usado para reducir la mortalidad, la estancia en UCI y el tiempo de ventilación mecánica en infecciones respiratorias graves.

VITAMINA C Y COVID-19
VITAMINA C Y COVID-19

Medir los niveles de vitamina C

El acceso a los niveles de vitamina C puede ayudar a los médicos a decidir el curso del tratamiento, bien por vía oral o intravenosa. Según los resultados de un ensayo realizado en China, la vitamina C se administró vía intravenosa (24 g / día) a pacientes con COVID-19 con respiradores. La mortalidad se redujo en un 68%, en los enfermos más críticos en comparación con el placebo.

Patrick Holford, primer autor y fundador del Institute for Optimum Nutrition, explicó que “la vía intravenosa es un sistema de administración más eficaz, especialmente para personas en condiciones más críticas”.

Por otro lado, la autora Anitra C. Carr, profesora asociada en la Universidad de Otago, ha declarado que “cuando las personas contraen infecciones respiratorias graves, su requerimiento y utilización de vitamina C aumenta significativamente, por lo que suele necesitar infusiones intravenosas”. El cuerpo no absorbe grandes dosis de vitamina C oral en la misma medida que dosis comparables de vitamina C intravenosa. Según la profesora, actualmente hay ensayos en curso en la Clínica Cleveland (EE. UU.) Que evalúan la administración de suplementos de vitamina C oral (8 g / d) en pacientes con COVID-19.

Aplicación intravenosa

“El mayor impacto que podemos tener para salvar vidas a corto plazo es tomar vitamina C, en dosis altas, sobre todo en aquellas personas con una infección crítica. Espero que las UCI comiencen a utilizar la vitamina C como práctica estándar, como ya lo está haciendo China”, ha matizado Holford.

En términos de seguridad, la vitamina C intravenosa se puede administrar hasta 6 gramos por día sin toxicidad. En el caso de las dosis orales, Carr apuntó que no hay un nivel superior de toxicidad conocido para la vitamina C. “El cuerpo ha regulado la absorción de vitamina C oral por transportadores de vitamina C especializados en el intestino delgado, esto limita la cantidad de vitamina C oral que se puede absorber en cualquier momento”.

Además, los autores de los diferentes estudios han señalado que estamos ante un nutriente “seguro y no tóxico, excepto en personas con enfermedad o insuficiencia renal, ya que sus riñones no pueden eliminar altas dosis plasmáticas de vitamina C a menos que el individuo esté en diálisis”.

Diferentes reacciones y las prioridades

Para terminar, es importante tener en cuenta las posibles interacciones al complementar con vitamina C, ya sea por vía oral o intravenosa. “Los pacientes que tienen un bajo contenido de vitamina C suelen mostrar un bajo contenido de otros micronutrientes, por lo que deben evaluarse para detectar deficiencias”, señaló Carr.

Concretamente, tanto Carr como Holford han dicho que la vitamina C se puede administrar sola o con otros micronutrientes como la vitamina E o el zinc. Sin embargo, el hierro o el cobre pueden provocar una pérdida de vitamina C en formato líquido.

El equipo de Carr está evaluando actualmente el estado de la vitamina C, administrando suplementos para evaluar su efecto en pacientes con neumonía y sepsis. De cara al equipo de Holford, también están analizando los niveles de vitamina C en sangre y orina para determinar los niveles de los que están críticamente enfermos al comienzo y después del tratamiento con vitamina C.

Referencias

Holford, P.; Carr, A.C.; Jovic, T.H.; Ali, S.R.; Whitaker, I.S.; Marik, P.E.; Smith, A.D. Vitamin C—An Adjunctive Therapy for Respiratory Infection, Sepsis and COVID-19. Nutrients 2020, 12, 3760.

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