La relajación proporciona un estado de bienestar y de tranquilidad serena, y cuando se practica regularmente, puede llegar a transformar una persona excitable y emotiva en un ser más consciente, más reflexivo y menos instintivo.

En los tiempos que corremos, en donde las prisas, el estrés, la presión y los nervios están a la orden del día, dedicar un tiempo diario o al menos semanal de relajación consciente (así es como yo la denomino) es muy necesario. ¿No te parece?

En el tiempo dedicado a la relajación, es importante desatar todos los nudos que te unen a la realidad que están a tu alcance, (trabajo, niños, casa, familia, pagos, deudas, amores, dolores, amigos, etc.) para sentirte descongestionado y vaciado de todo pensamiento, suprimiendo por completo de tu mente, las preocupaciones, los dolores y cualquier influencia del mundo exterior, hundiéndote en una forma de reposo total y consciente.

Sus beneficios son acumulativos: a más relajación, más sensación de bienestar.

Cuando te relajas, se activan ambos hemisferios del cerebro, lo cual provoca una sensación de paz y tranquilidad que dura a lo largo del día.

Hay diversos métodos para alcanzar este estado de relajación consciente.

Algunos de ellos se pueden practicar en centros especializados (centros de flotación o de gravedad cero, masajes relajantes, sesiones de yoga,  etc..) o bien en casa (meditación, musicoterapia, aromaterapia, técnicas de respiración y/o relajación, etc.) pero según mi opinión, la clave de este tipo de relajación sin embargo, se encuentra en la respiración.

Aprender a respirar, inspirando profundamente, conteniendo el aliento para espirar seguidamente con lentitud, es el secreto para preparar tu cuerpo a fin de que se encuentre en las mejores condiciones de distensión completa muscular y nerviosa.

Hay diversas técnicas de respiración entre ellas el Pranayama (yoga de la respiración) que contribuyen a que la mente y el cuerpo puedan llegar a la relajación profunda.

Los efectos de una relajación consciente los podrás apreciar desde las primeras prácticas, pero no será hasta el cabo de un tiempo cuando notarás los verdaderos resultados, cuando la relajación se ha convertido en uno de tus hábitos cotidianos.

Pero eso no es todo. La relajación también influye en la belleza del rostro, ya que previene y cura arrugas (sobre todo las arrugas de expresión), ayuda a curar jaquecas y descansa y refuerza la vista.

La relajación infunde a todo el rostro una expresión reposada y suave, rejuvenece el cutis, lo tonifica, logrando mejorar el estado frágil de la piel reseca y frágil típica de una persona emotiva y nerviosa. (Ya hablaré de ello con más detalle en otro post)

¿Sueles practicar alguna técnica de relajación? ¿Cuál? ¿Te animas a incluir un poco de “relajación consciente” entre tus rutinas diarias o semanales?

Estaré encantada de leer tus comentarios en mi blog o en el Foro de Hola.com

Besos desde mi blog!!!

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