El drenaje linfático manual (DLM) es un masaje terapéutico basado en una serie de movimientos lentos, suaves y específicos, que ayuda a prevenir, reducir y mejorar:

Migrañas y cefaleas

Reumatismo, artritis

Soriasis, acné

Arrugas y flacidez en la piel

Sinusitis, otitis

Estreñimiento

Estrés, insomnio, nerviosismo

Síndrome pre-menstrual en las mujeres

Varices, etc..

Además el Drenaje Linfático Manual permite la eliminación de toxinas reforzando el sistema inmunitario y aumentando la calidad de vida.

El drenaje linfático manual terapéutico es una prescripción médica y debe ser realizado exclusivamente por un fisioterapeuta para garantizar la eficacia del tratamiento.

Las embarazadas, las cuales experimentan muchos cambios corporales pueden reducir las molestias que comporta el embarazo con este tratamiento.

Beneficios del DNF en el embarazo:

Trata los problemas circulatorios. Reduce el edema. Mejora los procesos venosos (varices), la circulación sanguínea y el retorno linfático.

Evita el desarrollo de la celulitis a la vez que impide su acumulación, mejorando el aspecto de piel, modelando piernas, brazos y nalgas.

Previene la aparición de estrías.

Mejora los procesos hormonales, respiratorios, gastrointestinales y urinarios, así como otros procesos fisiológicos relacionados con el embarazo.

Calma y alivia el cansancio y la presión que se puede sentir en la columna vertebral, zona lumbar y articulaciones, debido al aumento de peso.

Oxigena y nutre la células, (óptimo para el desarrollo del feto).

Reduce el estrés y mejora la relajación corporal.

Facilita la recuperación post parto.

¿Conocíais esta práctica de mesoterapia? No solamente está recomendada en el embarazo, claro.