Tan malo es no desayunar nada, como desayunar mal. Tengamos esta frase siempre presente.

El desayuno es uno de mis temas favoritos en el blog. Si no recuerdo mal, ya he hablado sobre la importancia de comenzar bien el día con una aportación de “nutrientes” equilibrada y saludable para poder sobrellevar la jornada con energía y vigor… pero no. Todavía mucha gente pincha en esta fase.

Un buen desayuno para rendir más y mejor
Ejemplo de Desayuno saludable

Ya sea por prisa, nos tomamos un café (con leche algunos) y arreando… o bien un par de galletas de “vaya usted a saber qué ingredientes llevan”, o pasando por los atractivos, pero nada nutritivos pastelitos o bollería procesada del tipo “bollycao, donut, muffins de colores, etc…”.

Sin un buen desayuno somos más propensos a sentirnos fatigados y sin energía a media mañana y a sentir la urgencia de comer algo dulce o graso.  ¿No os ha pasado acaso alguna vez?

Tan malo es no comer nada, como comer mal. Tengamos esta frase siempre presente.

Por un día que nos apetezca un donut o rosquilla de chocolate, no va a pasar nada. Pero si seguimos esa norma a diario, estamos aportando una serie de calorías (y grasa) sin nutrientes de calidad.

Normalmente estos “antojos de comida dulce” añaden calorías y gramos de grasa sin proporcionarnos nutrientes valiosos.  Nos engordan sin alimentarnos y casi sin darnos cuenta, ya que son muy calóricos.

Por el contrario, si tomamos un buen desayuno por la mañana, estamos disminuyendo las posibilidades de los ataques de hambre durante la jornada matutina.  Esto nos ayudará a no sabotear nuestra dieta y a llegar a la hora del almuerzo en óptimas condiciones.

No tomar un desayuno adecuado, no es prudente sobre todo si se está tratando de controlar el peso. Al esquivar el desayuno o no comer apropiadamente estamos haciendo que nuestro metabolismo sea más lento, ya que nuestro cuerpo “piensa” que tiene que ahorrar calorías para el resto del día.

Casualmente, Cesc Escolá, el popular entrenador de OT2020 acaba de subir un artículo en su página web en la que nos habla de la importancia del desayuno a raíz de un pequeño percance que tuvo en una de sus sesiones de entrenamiento con los chicos de la Academia.

Un buen desayuno para rendir más y mejor
https://www.instagram.com/cescescola/?hl=es

Cesc nos recuerda que los desayunos saludables también pueden ser buenos, fáciles y rápidos de preparar. O sea que no hay excusas para no desayunar u optar por productos ultra procesados y con poco interés nutricional.

Algunos de los ejemplos que nos propone son:

  • Yogur natural con fruta y copos de avena
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  • Tortas de arroz con crema de cacahuete y plátano
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  • Pan integral con aguacate y huevo poché
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  • Creps o pancakes de plátano y huevo
Un buen desayuno para rendir más y mejor
https://cescescola.com/la-importancia-del-desayuno/

Por mi parte yo os añadiría unos datos más:

El desayuno (estéis a dieta para perder peso o no) debe aportar el 25% de la energía que necesitamos a lo largo del día, y contener una variedad de alimentos que incluyan hidratos de carbono, proteínas, grasa, vitaminas y minerales.

Un desayuno correcto y adecuado debería incluir una porción de los siguientes alimentos:

  • una pieza (o más) de fruta fresca, un zumo natural de naranja (recién exprimido y con la pulpa) o un smothie (batido con frutas frescas) que nos aportará vitaminas y fibra.
  • un lácteo (leche, yogur, queso) que nos aportará proteína y calcio. Los que tengáis intolerancia a la lactosa, podéis sustituir la leche por alguna bebida vegetal (avena, soja, quinoa, arroz) y/o un poco de tahini (puré de sésamo), rico en proteínas y minerales.
  • un cereal integral (pan, copos, muesli, galletas, etc.) que nos aportará hidratos de carbono,
  • una grasa (aceite de oliva, sésamo, tahín, mantequilla o margarina) que nos aporta ácidos grasos Omega, 3, 6 y 9.

Como complemento, los que quieran un desayuno más «dulce» podrán añadir un poco de mermelada, sirope de ágave, miel o melaza, y los que prefieran una opción más salada, podrán optar por una loncha de jamón o paté vegetal (aquellos que no coman carne).

Por último, podemos tomar una taza de café o té para acabar de desperezarnos gracias a la cafeína que contienen. (Los niños pueden optar por cacao o bebidas de cereales solubles).

Y recordad una frase popular sobre las comidas del día, que me gustaría reflejar : “deberíamos  desayunar como un rey,  almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo”.

¿Y vosotros? ¿Desayunáis correctamente? ¿Qué soléis tomar? ¿Cuánto rato le dedicáis a la primera comida del día?  Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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