El melón es  súper refrescante y muy dulce y sabroso (siempre y cuando sepamos elegir bien la pieza, claro).

Esa es una de mis asignaturas pendientes: acertar con los melones.

Normalmente y para no equivocarme suelo escoger los de Villaconejos (Bollo, Pillín, etcétera) que son los que tienen en mi frutería habitual. Son algo más caros, pero suelen salir deliciosos. Como dice mi hija: son miel pura!!

Los melones son como los matrimonios, hasta que no los pruebas no sabes como van a salir… En todo caso, para evitar equivocarme y coger un melón «pepino»,  le dejo al dependiente la responsabilidad de la acertar con la elección. Normalmente, al menos conmigo, no suelen fallar. Gracias a todos los profesionales de la fruta que hacen un excelente trabajo!!!

El melón, como la mayoría de las frutas, contiene un alto porcentaje de agua, casi un 80% y muy pocas calorías (alrededor de veinte calorís por cien gramos). Es una de las frutas más ricas en potasio, cantidades elevadas de vitaminas A, E y moderadas del grupo B y C.

Contiene muchos antioxidantes y fibra por lo que está altamente indicado en dietas de adelgazamiento, las depurativas y en cualquier dieta saludable.

Gracias a su alto contenido en fibra, el melón contribuye a evitar el estreñimiento.

Además, la abundancia en potasio y agua, la convierten en una fruta diurética ideal para los que sufren hipertensión arterial y/ o retención de líquidos.

Por otra parte, contiene una gran cantidad de adenosina, una sustancia que se encarga de deshacer coágulos en sangre, por lo que se hace altamente recomendable para personas con problemas circulatorios.

Una de mis postres favoritos cuyo ingrediente es el melón es el siguiente:

Natillas de melón.

Ingredientes para 3 ó 4 personas:

Tres rodajas grandes de melón, sin piel ni pepitas, partidas en daditos.

El zumo de un limón

3 ó 4 cucharadas de azúcar moreno

200 ml (un vaso) de nata líquida

Unas hojas de menta para decorar

Preparación:

Se mezcla todo en la batidora durante unos minutos. Se rectifica de azúcar (por si os gusta más dulce) y seguidamente se sirve en copas, decoradas con un poquito de azúcar moreno en los bordes y unas hojas de menta.

Se deja enfriar en la nevera durante una hora como mínimo y ya estará listo para servir!!!

¿Y vosotros? ¿Os gusta el melón? ¿Tenéis alguna receta especial a base de melón? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog