Algunos de vosotros ya conocéis mi opinión sobre las dietas que prometen una pérdida de peso espectacular en un tiempo récord: los milagros no existen y las «dietas milagro» tampoco:

La «dieta de la alcachofa», la «dieta de la piña» o la de «la sopa», son algunos ejemplos de dietas depurativas que favorecen la eliminación de líquidos, pero poco más.

La «dieta Dukan» y la de «Pronokal«, por ejemplo, son dietas hiperproteicas que pueden servir en un primer paso para acelerar el metabolismo y quemar grasas, pero deben ser llevadas a cabo bajo la supervisión médica, y siempre y cuando no se tengan problemas de salud.

No voy a negar que conozco muchas personas que han adelgazado muchos kilos siguiendo este último tipo de dietas, pero también he conocido diversos casos en que han sido totalmente contraproducentes.

A la hora de perder peso, es necesario escoger un plan nutricional que se adapte lo mejor posible a los requerimientos individuales de cada persona, a su salud, sus gustos, estilo de vida y hasta a sus horarios.

Las dietas son solamente el camino hacia la «re-educación nutricional» (Ahí entra mi servicio como coach nutricional).

Perder peso es muy difícil, pero ganarlo puede ser muy fácil. Es necesario seguir manteniendo unos hábitos de alimentación saludables para no volver a ganar el peso perdido.   ¿Cómo?

Entre otras medidas, principalmente se debe optar por hortalizas, fruta, cereales integrales, legumbres, pescado fresco, y evitar bollería, fritos, grasas y/o productos industriales.

Por otra parte, es conveniente realizar ejercicio físico de manera regular y no olvidar beber suficiente agua a diario.

¿Y vosotros? ¿Habéis seguido alguna dieta para adelgazar? ¿Os ha funcionado? ¿Habéis mantenido el peso perdido? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog