Una vez más, la calabaza cobra protagonismo durante esta época del año.

Gastronómicamente hablando, cada vez es más popular en España, pero todavía no se consume tanto como en otros países (Estados Unidos, Francia o Reino Unido entre otros). A parte de la gastronomía, la calabaza se utiliza en decoración, siendo uno de los objetos estrella de las noches de Halloween, ya que representa una calavera “de forma infantil”.

La calabaza de invierno se distingue de la calabaza de verano, ya que es una variedad más dulce, más seca y de piel más gruesa.

La calabaza contiene pocas calorías (aproximadamente 20 Kcal por 100 gramos). Aporta una fuente importante de Vitaminas A, en forma de betacaroteno. También contiene vitamina C, E y algunas del grupo B.

Entre los minerales que contiene cabe destacar su cantidad de potasio, Magnesio, Hierro y Zinc. Por su alto contenido en agua y en fibra las hacen ideales, precisamente, para aquellas personas que sigan una dieta de adelgazamiento, y para los que sufren de retención de líquidos o de estreñimiento.

Propiedades de la calabaza:

Es diurética y depuradora (El zumo de calabaza es un buen laxante y  desintoxicante del cuerpo).

Estimula la función del páncreas ayudando a regular los niveles de azúcar en la sangre.

Su elevado contenido en betacaroteno y alfacaroteno, ayudan a disminuir el riesgo frente al cáncer de próstata y algunas enfermedades cardiacas.

Ayuda a fortalecer el sistema inmunitario (por su riqueza en antioxidantes).

Colabora en la salud del cabello, uñas, piel, mucosas, huesos, dientes y vista (por su aporte en vitaminas).

Es laxante. Favorece el tránsito intestinal gracias a su contenido en fibra.

Facilita las digestiones. Gracias a su riqueza en mucílagos, tiene una acción suavizante y protectora de la mucosa del estómago, por lo que su consumo está indicado en caso de acidez de estómago, dispepsia (mala digestión) o gastritis, entre otras dolencias.

Por su aporte nutricional, es muy recomendable introducirla en la dieta infantil, ya que su peculiar color y sabor, la hace muy apetecible en los niños, ya sea en puré de calabaza o bien como un ingrediente más en el puré de verduras para los más pequeños.

A parte del Puré o en crema, la calabaza se puede preparar al horno, frita o a la brasa. Puede ser ingrediente “estrella” en pasteles, galletas, flanes, etc… Hay cientos de recetas que hacen de ella un plato apetitoso.

Como curiosidad, la calabaza “confitera” es una variedad de calabaza de invierno a partir de la cual se obtiene el cabello de ángel, empleado como relleno en productos de pastelería. Para su obtención, además de la pulpa de esta calabaza se utiliza azúcar y corteza de limón o canela.