Aprovechando que la alcachofa es una hortaliza de invierno, es una excelente ocasión para cocinarla de diversas maneras: al horno, hervida, en tortilla, rebozada, rellena o frita (pero, ¡ojo” para los que queréis perder peso, ya que de esta manera sus calorías se incrementan considerablemente ), y también se puede tomar en infusión.

Sí, con las hojas de la alcachofa se puede preparar una deliciosa infusión con efectos diuréticos y adelgazantes. Su preparación es muy sencilla.

INFUSION DE ALCACHOFA

Se ponen unas hojas de alcachofas en agua hirviendo y se deja hervir por 5 minutos.

Se retira del fuego y se dejar reposar con las hojas en infusión.

De esta infusión se puede tomar hasta tres tazas al día, preferiblemente antes de las comidas.

La alcachofa es un vegetal que gracias a sus excelentes virtudes, se ha ganado una merecida buena fama contra la lucha para perder peso y quemar grasas.  Acaso, ¿Quién de vosotros no ha oído hablar alguna vez de la dieta de la alcachofa para adelgazar?

Hay diversas modalidades de dieta de la alcachofa, que van desde tomar un suplemento a base de concentrado de hojas de alcachofera (la planta de la alcachofa) más una dieta específica o hasta consumir determinada cantidad de alcachofa durante unos días (no voy a entrar en detalles, al menos en este post).

Los componentes activos de la alcachofa (y de las hojas de la alcachofera, que la planta de donde procede la alcachofa),  tienen unas propiedades protectoras del hígado y diuréticas, que son los ácidos fenólicos, entre los que se destaca la CINARINA, y algunos ácidos orgánicos, (entre ellos ácido málico).

Gracias a estos  componentes, la alcachofa favorece la eliminación de las grasas en el organismo, a la vez que colabora con la función hepática, aportando muy pocas calorías a la dieta.

Además, la alcachofa es una de las hortalizas más completas por su variedad de nutrientes, minerales, vitaminas, antioxidantes y fibra. Contiene flavonoides, fitoesteroles, sales potásicas y magnésicas, mucílagos (fibra soluble) y vitaminas A, C y B2, por lo que se convierte en un excelente ingrediente a tener en cuenta en los menús diarios familiares.

Su alto contenido en fibra también le otorga un extraordinario poder saciante, a la vez que contribuye a prevenir el estreñimiento.

Por todas estas razones, es interesante recurrir a la alcachofa para adelgazar, o para cuando se quiera realizar una dieta “detox”, pero siempre teniendo en cuenta que la alcachofa por sí misma no obra milagros, ni es un “quema grasa”. Y hasta aquí puedo contar…

¿Y vosotros? ¿Os gusta la alcachofa? ¿Cómo la soléis preparar? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

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